Boletín Navideño del Consejo Venezolano del Braille

El Consejo Venezolano del Braille publicó su boletín navideño, identificado como la edición correspondiente al año 13, Nº 11, diciembre 2014 de su órgano divulgativo. Para facilitar el acceso a este boletín transcribimos aquí el contenido de sus artículos con la debida autorización de su Director General.

El documento original fue elaborado por Marcial Rossell (marcial.rossell@yahoo.es , transcrito por Yuliana Suárez, y corregido y organizado por Marilis Sabala.

Contenido

Editorial

Un nuevo año se avecina y el viejo que se va, nos indican el momento de evaluar. Así el Consejo Venezolano del Braille (CVB) manifiesta su satisfacción en primer lugar, por la realización de la IV Jornada de Braille Integral, cuyo seguimiento de las conclusiones y recomendaciones, completará el buen resultado de la Jornada. El nuevo año marca dos acontecimientos importantes: el XX aniversario del Consejo y la segunda entrega de la Orden Luis Braille. El primero, será motivo de encontrarnos y expresar nuestra alegría, a través de la música, la poesía, la escena, la oratoria y el reconocimiento a quienes en veinte años, han dejado huella en este transitar a favor de la educación de personas con discapacidad visual, en un acto que tendrá lugar en la ciudad de Caracas el 30 de enero de 2015. En él se entregará la premiación del concurso literario convocado en octubre cuya entrega de trabajos finalizará el lunes 19 de enero y podrá conocer las bases en este boletín. El sitio donde se efectuará el acto, se anunciará oportunamente.

El segundo, constituye la manifestación de gratitud a Louis Braille, otorgando con su nombre el galardón con que las instituciones tiflológicas del país, distinguirán a las personas que ellas designen, para homenajearlas por su contribución a la exaltación del Sistema Braille en sus diversas modalidades y manifestaciones, su correcta aplicación y arraigo en la población, que de una u otra manera estén involucradas en su enseñanza, difusión y producción. Este acto habrá de realizarse en la crepuscular Barquisimeto, el viernes 9 de octubre de 2015 en sitio que oportunamente se indicará.

El Boletín que se está entregando, va algo cargado de temas navideños, con el fin de elevar el espíritu en esta época decembrina. Agradecemos al Comité Ejecutivo de la Federación Venezolana de Instituciones de Ciegos, sus buenos conceptos en relación al CVB, quienes han manifestado en más de una ocasión, la buena organización y constancia de este órgano funcional. Algunos acontecimientos ocurridos en el país, han opacado en algo la actividad tiflológica. Nuestro deseo es que en el 2015, las realizaciones sean positivas.

Como siempre estamos sujetos a sus críticas, opiniones y sugerencias, así como en espera de sus aportes propios o de otros autores, que bien sabremos compartir.

Agradecemos también la colaboración de la Ingeniero Yuliana Suárez, quien a través de la Asociación Regional de Ciegos del Estado Lara, se ha ocupado de la digitalización de este órgano divulgativo. Que la paz reine en nuestros hogares, sitios de trabajo y comunidades. Busquemos la presencia de Dios y hasta la próxima entrega.

Moda Jesús

Por: Marcial Rossell. Director General.

El motivo central de la Navidad, es el niño Jesús y la celebración ha originado diferentes festejos; sin embargo, su verdadero protagonista, las fiestas lo opacan y generalmente no se aparta un espacio para reflexionar sobre su venida al mundo. Al respecto, un estudiante universitario, de esos que se hacen llamar marxistas y afirman no creer en Dios, pero cuando están en un aprieto exclaman: ¡Dios mío!, manifestó que ya Jesús había pasado de moda. El profesor, un psicólogo clínico, le responde: “Yo más bien creo que, Jesús no se ha puesto de moda”.

Y es cierto. En Navidad festejamos a Jesús con nuestras bellas tradiciones y le vamos agregando otras innovaciones y en semana santa, nos vamos a la playa. Entonces, Jesús pasa desapercibido. No se ha valorado su mensaje. Porque un hombre que habló de la paz entre los seres humanos, de la justicia social, de que había que dar de beber al sediento y de comer al hambriento, que no se atrevió a condenar a una pecadora, sino que la absolvió y la invitó a la Redención, que un ser que está por encima de la historia, llena de guerras, violencia y delincuencia, ha sido relegado. Mejor vamos a poner de moda a Jesús, que está por sobre los cultos religiosos, si analizamos el sentido humanista de sus enseñanzas, que pueden servir a las personas de cualquier creencia. La parranda navideña impide reflexionar sobre el interesantísimo hecho del nacimiento del personaje más grande de la humanidad.

Lo ideal sería que supiéramos unir la belleza de esta celebración con la espiritualidad que propició la venida de Dios al mundo hecho hombre para redimirnos. Mostró el camino a seguir, predicó y practicó la verdad y nos enseñó a perdonar. Al relacionar estos hechos con ese niño que está en el pesebre, nos hará ver la inmensa grandeza de esa criatura y entonces, lo celebraremos lleno de gozo espiritual, unido al jolgorio que significa un cumpleaños; porque esa es la Navidad: el cumpleaños de Jesús de Nazaret, que se sacrificó por nosotros, resucitó y se quedó entre nosotros a través del Espíritu Santo. Las enseñanzas de Jesús tocan a todos por igual: presidentes, jueces, diputados y ministros, al igual que al pordiosero, al artesano, a los enfermos y a los estudiantes.

Quien no crea que Jesús es el hijo de Dios, igualmente celebra a ese ser que hace más de dos mil años pasó por este mundo haciendo el bien y nos dejó sabias enseñanzas. Los evangelistas cuentan su peregrinar por Jerusalén y regiones adyacentes, motivados por los transcendentes hechos que rodearon su vida, unos lo vieron y otros lo supieron y pudieron percibir todavía ese hálito que dejó su presencia. Para entender bien su trayectoria, hay que situarse en la época y costumbres de entonces. Y aun cuando nuestro entendimiento no asuma que Aquél era Dios, sí valorará su inmensa majestad.

Hagamos un pequeño alto en la festividad a que nos invita el fin de año, y dejemos que la navidad vaya penetrando en nuestro espíritu, la inmensidad de ese niño, que cada año irá penetrando en nuestro corazón y nos llenará de mucho amor. Jesús sigue de moda. ¡Feliz Navidad!

La última Navidad de Braille

Por: Marcial Rossell. Director General.

La última Navidad de la vida terrena del inventor del Sistema de lectura y escritura para uso de las personas con discapacidad visual, constituye precisamente el momento final de su existencia física; y nadie mejor que Hipólito Coltat, amigo fiel, unidos por los poderosos lazos de una misma causa y por una afectuosa admiración, que hasta tuvo el privilegio de asistirle en su último suspiro, para referirnos su testimonio, que dejó escrito en páginas para el recuerdo emocionado, que al decir de Jean Roblin, tiflólogo francés de visión normal: “su simplicidad no excluye la grandeza”.

“En la noche del 4 al 5 de diciembre de 1.851, después de un resfriado al que tal vez no le concedió la debida importancia, sintió que se le presentaba una hemorragia real y abundante: era el golpe formidable que ya no le permitiría levantarse. El mismo accidente se repitió los días siguientes con una intensidad espantosa para las personas que rodeaban al enfermo.

Louis Braille conservaba una calma profunda; sintió naturalmente, que su vida estaba en peligro. Pidió por precaución los Auxilios Espirituales y recibió los sacramentos con una piedad tan respetuosa como edificante”. Era el 14 de diciembre. “Al día siguiente de esta emotiva ceremonia, el enfermo dirigió las palabras siguientes al amigo que tenía permiso de visitarle más a menudo, que las conservó en su corazón como un tesoro inapreciable”. Este amigo era evidentemente el mismo Coltat.

“El día de ayer es uno de los más hermosos y de los más grandes de mi vida. Cuando se ha pasado por esto, se comprende todo el poder y la majestad de la religión; más ¡oh misterio insondable del corazón humano! Estoy convencido que mi misión en la tierra ha terminado. Ayer gusté las delicias supremas; Dios se ha dignado hacer brillar ante mí, los esplendores de las eternas esperanzas. Después de todo esto, ¿no parece que nada será ya capaz de atarme a la tierra? Es verdad que pedí a Dios que me retirase del mundo, pero no se lo pedía muy fuerte”.

“Diez días más tarde, llegó la fiesta de navidad. El piadoso enfermo quiso celebrarla en su lecho de dolor y recibir nuevamente a aquel que da la paciencia y la resignación. Para mantener su alma en una dulce meditación, rogaba a su amigo le sugiriera algunos buenos pensamientos, extraídos sobre todo de las circunstancias del tiempo y el estado de enfermedad en el que se encontraba. Estos pensamientos debían ser cortos y sustanciales, pues él no gustaba de la prolijidad en el lenguaje de la piedad ni en el ordinario; pero la preocupación constante de sus intereses espirituales, no le hacía descuidar sus asuntos temporales. Quería, antes de partir para el gran viaje, dejarlo todo en orden, no olvidar nada, y honrar a sus amigos con un último gesto de gratitud”.

Al siguiente día, (26), hizo llamar al notario señor Thiac, para hacer su testamento a las dos de la madrugada. Los días sucesivos, todos sus amigos fueron a visitarle, no queriendo aceptar que iba a dejarles para siempre. Los Lazaristas, de cuyo órgano se había encargado hacía varios años, permanecían largo rato a su cabecera preparándolo para el bien morir. Su hermano, Louis- Simon, venia de Coupvray trayéndole el afecto de los suyos.

Se sentía cada vez más próximo, el momento del supremo adiós del gran hombre; sin embargo, se trataba de hacérselo olvidar, infundiéndole la esperanza de la curación. El entonces respondía: “ya sabéis que no soy dado a vivir de ilusiones. No es necesario, pues, disimular la verdad”.

Poco a poco, la vida iba desapareciendo de aquel cuerpo trabajado y minado por la tisis. Tanto el doctor Alibert, que lo venía atendiendo desde hacía dieciséis años, como el Abate Durand, Director Espiritual de la Institución Real de Jóvenes Ciegos de París, sabían que, desde ahora, nada podría salvarle.

Sin embargo,-prosigue Coltat-, por una ilusión bastante corriente en el tipo de enfermedad que le aquejaba, poquitos días antes de su muerte, pareció confiar de nuevo en el restablecimiento de su salud, como si en estas trágicas circunstancias, por consideración a la debilidad humana, la Providencia quisiera velar la faz de la muerte para disminuir su horror”.

“El 6 de enero de 1.852, debía ser su día supremo. Por la mañana pidió que se le recordase el sentido simbólico del oro, el incienso y la mirra, era la fiesta de la Epifanía. Hacia mediodía, sintiéndose próximo su fin, quiso fortificarse para el temible tránsito y comulgó nuevamente con tierna piedad. Antes y después de la ceremonia, sus amigos y hermano, lo rodearon y le abrazaron por última vez. Prodigó a cada uno las muestras más emocionantes de afecto; y cuando ya no pudo hablar, hizo unos tiernos movimientos con los labios, que llegaban al corazón más que todas las palabras. Todos los circunstantes estaban conmovidos hasta las lágrimas. La agonía comenzó hacia las cuatro de la tarde y a las siete y media, Louis Braille entregaba su alma a Dios”.

Aquella misma noche, Louis-Simon salía para Coupvray, con el fin de anunciar a la familia el terrible desenlace. A esto escribe Jean Roblin: “se comprenderá el dolor de Monique Braille cuando supo la noticia, dura noticia para el corazón de una madre ya roto por la pérdida del esposo y de una hija y ahora separada para siempre, de un hijo al que amaba tiernamente. Fue quizá para verlo una vez más, por lo que pidió a Louis-Simon lo llevara a Coupvray y quizá también, para reunir a Simon, Marie y Louis, en un mismo rincón de tierra y en un mismo afecto en el corazón.

El 7 por la mañana, Louis Simon, después de gestionar la autorización para inhumar a Louis Braille en su pueblo natal, vuelve a París para organizar el traslado y asistir el día siguiente, (8), al solemne servicio fúnebre en la Institución donde su hermano fue alumno y luego profesor, al que asistieron alumnos, profesores, demás personal y todos quienes habían conocido y amado al ahora difunto. El 9 por la mañana, el transportista Bulton y Louis- Simon tomaron la dirección a Coupvray. Al efecto expresa Jean Roblin: “El camino que en otro tiempo había seguido el niño ciego para ir a la institución, ahora lo recorría por última vez, 32 años más tarde, al revés, en un furgón negro tirado por un caballo, que lo llevaba al país de su infancia. Tras cuatro horas de viaje, llegan a la vieja casa familiar, donde sería velado hasta el día siguiente. El diez, en la pequeña iglesia parroquial, llena de una multitud recogida, resonaron las notas quejumbrosas de las plegarias fúnebres. Después, cuatro hombres llevaron el sarcófago al cementerio y cuando el abate Baudin hubo cantado el responso, se bajó a la tierra el cuerpo de Louis Braille.

Manifiesta Jean Roblin que: “El hombre que en treinta años de pacientes investigaciones, había hecho más por los ciegos que ocho siglos de Caridad y limosna, murió ignorado de sus contemporáneos, sin fasto ni gloria, simplemente como había vivido. Nadie presintió el alcance mundial de su obra; nadie se había dado cuenta, a parte del muy restringido círculo de sus amigos, que a los 43 años moría el salvador de millares de seres condenados en otro tiempo a la ignorancia y que hoy, gracias a él, pueden acceder a las más altas cimas de la cultura. Es pues, a escala mundial, cómo los hombres deben celebrar a Louis Braille, pues él pertenece al linaje de los grandes servidores y su nombre, desconocido en 1.852, puede añadirse a los de Pasteur, Fleming, Nobel, Tesla y tantos otros reunidos en un mismo reconocimiento. Luis Braille fue el apóstol de la luz. Si la posteridad ha conservado la obra de un extraordinario investigador, perseverante y metódico, cuya fuerza de concentración llegaba al prodigio, hay que reconocer que no poseía solamente un espíritu de investigación, sino también un alma de santo. Y es ahí donde su vida cobra a nuestros ojos todo su significado. Pese al accidente que a los cinco años lo deja ciego, pese a las luchas que ha de sostener para imponer su Sistema, pese a la enfermedad que solapadamente mina su cuerpo, no se convierte en un resentido, no desespera, permanece bueno, caritativo, amable, fiel a sus amigos y a su ideal. Así viven los corazones rectos y puros, así trasparece 162 años después de su fallecimiento, el verdadero rostro de Louis Braille”. Su última navidad fue el punto de partida del nacimiento de su celebridad.

Los Valores

Por: Antonio Blanco.

En nombre de Dios comienzo,
A escribir esta poesía;
Poniendo un mayor esfuerzo,
Y una divina armonía.
Debes tener fe en ti mismo,
Y en los demás la confianza;
Vivir con mucho optimismo,
Y no pierdas jamás la esperanza.
Tener gran capacidad,
Para poder decidir;
Mirar bien la realidad,
Y no dejarte rendir.
Disfruta todos los días,
Con entusiasmo profundo;
Derrocha amor y alegría,
Y tu cariño en el mundo.

Tú tienes que superarte,
Con audacia y con valor;
Competir sin doblegarte,
Luchando contra el temor.
Practica la convivencia,
Con gratitud y comprensión;
Manejando la prudencia,
Con respeto y estimación.
Rescata la tolerancia,
Con mucha amabilidad;
Debes de darle importancia,
A la solidaridad.
Con una gran cortesía,
Cuida siempre su amistad;
Expresando simpatía,
Y mucha fraternidad.
Demuestra tu fortaleza,
Con mucha seguridad;
Actúa siempre con nobleza,
Lleno de sinceridad.
Con sensatez y discreción,
Estudia la profecía;
Busca siempre la razón,
Con mucha sabiduría.
Tratando de asimilar,
Los valores en el mundo;
Así tú puedes cambiar,
La vida en cada segundo.
Alcanza la plenitud,
En tu vida personal;
Con un cambio de actitud,
De una manera formal.

Caracas, 07-07-2009.

Sepan Ustedes Que

Al parecer el primer nacimiento se construyó en Nápoles a fines del siglo XV, hecho con figuras de barro.

Villancico quiere decir “canción de villa” y es una forma alegre de celebrar el advenimiento del niño Dios, costumbre que se remonta a finales del siglo XII.

La primera tarjeta de Navidad se imprimió en Londres en 1.846. Ahora, con las Tecnologías de la Información y Comunicación, las tarjetas se envían a través de las redes.

Se supone que en el año doscientos antes de Cristo, se comenzaron a usar los árboles en la celebración de la Navidad; pero el árbol decorado se cree que recién aparece en el siglo XVII. En Alemania en 1.605, un árbol fue decorado para ambientar el frio de la Navidad, costumbre que se difundió rápidamente. Llegó a Finlandia en 1.800, a Inglaterra en 1.829 y fue el Príncipe Alberto, esposo de la reina Victoria, quien ordenó adornar el castillo de Windsor con un árbol navideño en 1.841.

Los romanos celebraban la Noche Vieja comiendo dátiles e higos, para pasar el mal sabor de las cosas negativas del año que terminaba y a la vez que el año que empezaba fuera dulce.

En Finlandia las familias decoraban sus casas para Navidad con velas fabricadas por ellas mismas, sin importar el tamaño y el color.

Una leyenda cuenta que el pan dulce se inventó en Milán, Italia, en 1.495, poniéndole al pan frutas secas y pasas de uva, ideando el panetón y agregándole azúcar hicieron las roscas, la torta ricota y la torta de chocolate.

En Argentina la bebida navideña por excelencia es la sidra.

Con Coraje

Por: Félix Sojo. Diario: Últimas Noticias.

Él es invidente, estudió en el internado Mevorah Florentín. A nosotros, nos enseñó buenos modales. A mis hermanas las ayudaba y les enseñaba a hacer sus tareas en una vieja máquina de escribir.

Como era invidente, no me enseñó algunos juegos como: metras, perinolas, volar papagayos, pero en el juego de dominó era un As. Así transcurrió mi infancia, caminando de la mano con él. Me enseñó las esquinas de Caracas, sólo tenía que decirle los Locales que estaban alrededor.

Trabajó en varios locales nocturnos, tocando Piano u Órgano para mantener a una gran familia, es mi orgullo: es mi Papá.

Amigo Fiel

Por: Antonio Blanco.

Yo tengo un amigo fiel,
Que hace tiempo conocí;
Desde ese día soy feliz,
Al poder contar con él
Va conmigo a cualquier lado,
Siempre de buena manera;
Si yo me tardo me espera,
Y nunca se siente cansado
No pregunta dónde voy,
Cuando salgo con apuro;
Con él me siento seguro,
En cada paso que doy
Cuando no hallaba qué hacer,
Con un dolor muy profundo;
Me enseñó a andar por el mundo,
Con un nuevo amanecer
No le importa la subida,
Ni tampoco la bajada;
De tarde o de madrugada,
Cuento con él enseguida
En invierno o en verano,
Su compañía está presente;
Por eso digo sonriente:
Más que amigo es un hermano
Salgo con él sin temor,
Para caminar un rato;
A la playa o al teatro,
Me acompaña con amor
Mi amigo vive pendiente,
De lo que hay en mi camino;
Vino a cambiar mi destino,
En medio de tanta gente
Paseando la gran ciudad,
Recuerdo mucho el pasado;
Pero mi amigo a mi lado,
Me alegra la soledad
Yo hablo mucho con él,
A lo largo de la calle;
Qué haría solo en un valle,
Si no está mi amigo fiel

Voy caminando el sendero,
Con tristezas y alegrías;
Y hasta el final de mis días,
Él será mi compañero
Con resignación yo creo,
Que voy a morir con él;
Porque ese amigo tan fiel,
Es mi bastón de rastreo.

Caracas, 13-02-2011.

La Tienda Del Cielo

Una leyenda que nos enseña cuanto nos ama Dios.

Con motivo de la Navidad, fui de compras, buscando cuáles serían los regalos que necesitaba adquirir para mis seres queridos. Buscaba algo diferente este año; un regalo que al recibirlo, les causara alegría, satisfacción y que pudiera utilizar toda su vida. Finalmente, después de varios días de estar buscando por fin encontré el lugar ideal para comprar esos regalos, vi un letrero que decía: “La Tienda del Cielo”. Me fui acercando y la puerta se fue abriendo. Cuando me di cuenta ya estaba dentro. Me recibió un ángel, dándome una canasta y me dijo:

-Compra con cuidado. Todo lo que un cristiano necesita, está en esta tienda. Lo que no puedas llevar ahora, lo podrás llevar luego.

Tomé mi canasta y lo primero que compré fue paciencia. Luego el amor, estaba en la última estantería. Más abajo estaba el gozo.

Compré también dos cajas de paz. Para mantenerme tranquilo, dos bolsas repletas de fe, para los restos del próximo año. Recordé además, que necesitaba benignidad, bondad y mansedumbre para con mis semejantes; así mismo, no podía olvidarme de la templanza necesaria para controlar mi temperamento en todo momento.

Llegué por fin a la salida y le pregunté al ángel:

-¿Cuánto le debo?

Él me sonrió y me respondió:

-Hijo mío, Jesús pagó tu deuda hace mucho tiempo. Hijo, tú eres la tienda y puedas abrirla todos los días. El Espíritu Divino mora dentro de ti y los regalos, son el fruto del espíritu. Esos regalos que llevas contigo, son especiales para la navidad; pero si los abres durante todo el año, te producirán gran gozo a ti y con quienes los compartas. Más importante aún, ¿te has dado cuenta que tus hijos hacen más caso a lo que les enseñas con el ejemplo, que a lo que les dices que hagan? Muy bien. Si tú empiezas a abrir estos regalos durante todo el año, ellos te van a empezar a imitar y así, sus hijos y los hijos de sus hijos. Comparte todo lo que te he dicho con todas las personas que puedas; y eso sí, recuerda siempre: el principio de la educación, es predicar con el ejemplo.


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